
Como cada mes de octubre, es usual ver por todas partes campañas de prevención de cáncer de mama.
Nuestro deseo más profundo es que todas las mujeres en edad de tomar medidas preventivas con respecto a este tema, efectivamente tomen acción.
Desde el año 2006 se ha designado en todo el mundo el mes de la prevención de este tipo de cáncer que solo en México es la principal causa de muerte por cáncer.
A continuación unos datos proporcionados por el Inegi
En México, entre enero y agosto de 2020 se registraron 683,823 defunciones, de las cuales 9% se deben a tumores malignos. Un año antes, en 2019, se registraron 747,784 defunciones, de las cuales 12% se debieron a tumores malignos. La distribución porcentual por sexo indica que hay más fallecimientos en mujeres, con el 51%, que en los hombres, con 49% por esta causa, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Como puedes darte cuenta al leer el párrafo anterior, el cáncer de mama sigue siendo un tema de salud en la población.
Es importante mencionar que a pesar de las campañas constantes de prevención y de asignar el mes de octubre de cada año, así como el día 19 de ese mismo mes, como día Mundial de la prevención de cáncer de mama, cada vez la incidencia de esta enfermedad es más alta.
Una de las principales razones que se mencionan, es el retraso en la detección y como consecuencia, de tratamiento.
De la forma como puede ayudar el factor de transferencia en la prevención y tratamiento de este padecimiento, quiero compartir el siguiente testimonio de una persona que tomó la decisión de incorporar como parte de su tratamiento esta herramienta terapéutica.
“En este breve resumen quiero contar mi experiencia personal tomando el factor de transferencia Factor-I.
Hace dos años por auto examen de seno detecté un pequeño endurecimiento en el seno derecho y por ello acudí al médico quien de inmediato me pidió que me hiciera un ultrasonido y una mastografía. El resultado no fue alarmante, ya que parecía solo un quiste que medía aproximadamente 1.5 cm. Se le asignó la categoría de BiRads 2 (benigno, no canceroso)
A fines del año pasado, repetí los estudios para darle seguimiento a mi caso. Desafortunadamente, en esta ocasión, el mismo tumor, aunque no había crecido de tamaño, mostró claros signos de malignidad (cáncer), asignándosele la categoría de BiRads 5 (anormalidad acorde a un hallazgo maligno). A partir de este momento, comencé a tomar el Factor de transferencia diariamente, aunado a un tratamiento de homotoxicología, ozonoterapia y vidatox (veneno de alacrán azul homeopatizado).
Seguí tomando el Factor hasta el día anterior a la cirugía, en la cual el oncólogo retiró el tumor. La biopsia transoperatoria reveló que ninguno de los ganglios centinelas estaba invadido, lo cual auguraba una situación más benigna para el tratamiento posterior. Aquí es importante mencionar, lo sorprendido gratamente que se encontraba el Oncólogo con dicho hallazgo.
Mi recuperación de la cirugía fue muy rápida, el mismo médico estaba sorprendido y me felicitó; estoy segura de que mi cuerpo estaba bien reforzado y en condiciones de soportar la cirugía gracias al Factor de transferencia. No tuve ningún problema con la cicatrización y toleré bien el antibiótico. Asimismo, mi estado de ánimo estaba mejor de lo que esperaba, me sentía con optimismo y aún después de la cirugía, tenía apetito.
Una vez que me dieron de alta, continué tomando el factor de transferencia diariamente, hasta que me entregaron los resultados de un estudio especializado hecho con el tejido de la biopsia (MammaPrint). Los resultados mostraron que el tumor que padecía era de bajo riesgo y que por lo tanto, no era necesario aplicar ni quimio ni radioterapia, sino solamente bloqueador de estrógenos en pastillas. Estas noticias contribuyeron enormemente al aumento de mi optimismo y estado de ánimo.
A partir de entonces, he estado tomando el Factor de transferencia dos veces por semana para mantenerme en buenas condiciones. Debo decir, además, que no me he enfermado ni siquiera de gripe.
Mi experiencia personal con el Factor de transferencia no podría haber sido mejor, así que recomiendo ampliamente su uso a todas aquellas personas que requieran que su sistema inmune esté protegiéndolas óptimamente.”
………………………………………………………………………………………………………L.K.
Como parte de su tratamiento de prevención y mantenimiento, esta paciente desde hace mas de seis años continua con una o dos unidades de factor de transferencia a la semana y sus estudios cada dos veces al año muestran ausencia de la enfermedad.
Los testimonios y casos clínicos hablan por si solos, es importante considerar que el factor de transferencia es un modulador del sistema inmunitario del organismo y no presenta efectos secundarios en su uso ni tampoco reacciones adversas, lo cual lo hace un producto muy seguro de utilizar.
Si tienes dudas o inquietudes, con gusto podemos ayudarte, solo debes llenar el formulario que se encuentra a la derecha y dar clic en el botón que dice “enviar”
También puedes escribir tus comentarios aqui abajo.