
Uno de los primeros padecimientos en los cuales se probó el factor de transferencia fue la tuberculosis. Los pacientes mostraron muy buenos resultados después de recibir el tratamiento.
Qué es?
Es una infección bacteriana contagiosa que compromete los pulmones, pero puede propagarse a otros órganos.
Qué la causa?
La tuberculosis (TB) pulmonar es causada por la bacteria llamada Mycobacterium tuberculosis (M. tuberculosis) y se puede adquirir por la inhalación de gotitas de agua provenientes de la tos o el estornudo de una persona infectada. Esto se denomina tuberculosis primaria.
La infección puede permanecer inactiva (latente) por años; sin embargo, en algunas personas se puede reactivar.
La mayoría de las personas que presentan síntomas de una infección de tuberculosis resultaron primero infectadas en el pasado. Sin embargo, en algunos casos, la enfermedad puede reactivarse en cuestión de semanas después de la infección primaria.
Las siguientes personas están en mayor riesgo de tuberculosis activa:
Los ancianos
Los bebés
Las personas con sistemas inmunitarios debilitados como Sida, diabetes, etc.
El riesgo de contraer tuberculosis aumenta si uno:
- Está en contacto frecuente con personas que padecen la enfermedad.
- Padece desnutrición.
- Vive en condiciones de vida insalubres o de hacinamiento.
Los siguientes factores pueden incrementar la tasa de infección tuberculosa en una población:
- Aumento de las infecciones por VIH
- Aumento del número de personas sin hogar (ambiente de pobreza y mala nutrición)
- Aparición de cepas de tuberculosis farmacorresistentes
Síntomas
La fase primaria de la tuberculosis normalmente no causa síntomas. Cuando los síntomas de tuberculosis pulmonar se presentan, pueden abarcar:
Tos (algunas veces con expectoración de moco)
Expectoración con sangre
Sudoración excesiva, especialmente en la noche
Fatiga
Fiebre
Pérdida involuntaria de peso
Otros síntomas que pueden ocurrir con esta enfermedad:
- Dificultad respiratoria
- Dolor torácico
- Sibilancias
Algunas complicaciones
La tuberculosis pulmonar puede causar daño permanente a los pulmones si no se trata oportunamente.
Los medicamentos usados para tratar la tuberculosis pueden causar efectos secundarios, incluyendo problemas hepáticos. Otros efectos secundarios abarcan:
Cambios en la visión
Lágrimas y orina de color anaranjado o pardo
Salpullido
Se puede hacer un examen de la visión antes del tratamiento, de manera que el médico pueda vigilar cualquier tipo de cambios en la salud de sus ojos con el tiempo.
El Factor de Transferencia y la Tuberculosis.
Cual es la relación que mantienen la enfermedad de la tuberculosis y el Factor de Transferencia y como puede éste ayudar a la persona afectada a superar este padecimiento.
Esta enfermedad es causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis y es considerada la enfermedad infecciosa predominante en el mundo. Existen otros tipos de mycobacterias que afectan el sistema nervioso, circulatorio, gastrointestinal y hasta la piel.
La tuberculosis se contagia fácilmente por el contacto o inhalación de saliva proveniente de la persona infectada.
Las personas susceptibles a la enfermedad pudieran ser los ancianos, los bebés y las personas con un sistema inmunológico debilitado, es decir, que sufren padecimientos como el Sindrome de Inmunodeficiencia Adquirida, diabetes, pacientes que se encuentran en tratamiento como la quimioterapia o simplemente por vivir en condiciones insalubres y desnutrición.
Este padecimiento presenta síntomas como tos con flema durante quince días o más pudiéndose presentar con sangre, sudoración, fiebre, escalofríos y pérdida de peso.
La tuberculosis se detecta con la aparición de la bacteria Mycobacterium tuberculosis en cualquier muestra del esputo (flema o saliva provocada por la tos). Estas muestras junto con radiografías de tórax y otros exámenes determinan si pertenecen a una persona infectada con la bacteria.
Esta enfermedad es curable con un diagnostico a tiempo, por lo general su tratamiento se realiza con combinaciones de tratamientos antituberculosos, los cuales no deben interrumpirse ya que de lo contrario la enfermedad se vuelve resistente al medicamento.
La infección causada por esta bacteria puede permanecer latente (dormida) en el cuerpo de las personas que han sido contagiadas y algunos años más tarde puede reactivarse la infección provocando la tuberculosis.
Cuando una persona tiene el sistema inmunológico fortalecido disminuyen los episodios y la duración de la infección. Este fortalecimiento se da con el uso frecuente del Factor de Transferencia, ya que este producto al ser un inmunomodulador es el encargado de aumentar la resistencia del organismo que se encuentra inmunodeprimido y que es blanco fácil para las reinfecciones.
El Factor de Transferencia ha resultado un excelente adyuvante a los tratamientos médicos convencionales aportando a las personas susceptibles, y a las no susceptibles también, el refuerzo necesario a nivel inmunológico para combatir este tipo de padecimiento y muchos otros más.