El factor de transferencia y los padecimientos autoinmunes

factor de transferencia padecimientos autoinmunes

En esta ocasión me gustaría comentar acerca del uso del factor de transferencia y su uso  como complemento del tratamiento de padecimientos de tipo autoinmune.

Cuando nos referimos a enfermedades autoinmunes estamos hablando de que es el sistema inmunológico del propio organismo el que está atacando en lugar de defenderlo.

¿Qué puede estar ocurriendo dentro del organismo para que éste se desconozca a sí mismo?

Existe un gran número de este tipo de enfermedades, como son la artritis reumatoide, la psoriasis, el lupus eritematoso, la enfermedad de Crohn, la esclerosis múltiple, el vitíligo y otras.

Su origen en la mayoría de los casos es genético pero existen muchos factores que pueden desencadenarlas.

El tratamiento que se lleva a cabo para las enfermedades autoinmunes, por lo general se dirige en primer lugar a la corrección de cualquier deficiencia importante que esté causando el padecimiento determinado en el organismo. Es decir, se tratan los síntomas y los efectos y secuelas de la enfermedad.

En segundo lugar, se busca modular el funcionamiento del sistema inmunitario.

Esto último es difícil de lograr ya que al mismo tiempo se intenta controlar la enfermedad sin permitir que el sistema inmune se deteriore y no pueda defenderse de algún tipo de infección.

En estos casos, los medicamentos que son utilizados con mayor frecuencia son los corticosteroides. Algunas de estas enfermedades requieren del uso de fármacos que se conocen como inmunosupresores.

Todos estos medicamentos pueden afectar rápidamente tejidos cuyas células están en proceso de división, como las de la médula.

Por ello, estos fármacos deben ser utilizados con mucha precaución, sobre todo porque presentan efectos secundarios y reacciones adversas negativas.

Cuando se utiliza el factor de transferencia como parte del tratamiento principal en este tipo de padecimientos, se puede lograr una disminución en la dosis del medicamento y al no presentar efectos secundarios en su uso, es altamente recomendable en este tipo de enfermedades.

En muchos de los casos, en los cuales se ha utilizado el factor de transferencia como parte del tratamiento, los pacientes comentan que perciben una mejora en su salud y sobre todo en su calidad de vida.

Se trata de enfermedades de tipo crónico, es decir, que son de larga duración, cuyo fin o curación no puede preverse claramente o tal vez no ocurrirá nunca, en algunos casos solo se logra controlar el padecimiento.

Por ello es importante establecer una dosificación de factor de transferencia como una dosis de mantenimiento.

Esto significa que es necesario utilizar el factor de transferencia con determinada frecuencia de forma permanente.

Si tienes alguna duda o inquietud, escribe tus comentarios.

4 comentarios en “El factor de transferencia y los padecimientos autoinmunes”

    1. Estimado Roberto
      La dosis de factor de transferencia como complemento del tratamiento de vitiligo es la siguiente: Una unidad diaria durante 10 dias, posteriormente, dos unidades por semana de forma permanente. Esto se debe a que el vitiligo es un padecimiento crónico y aunque se puede controlar su avance, el tratamiento debe ser continuo.

Los comentarios están cerrados.