
En una entrega anterior hablamos sobre la utilización del factor de transferencia en la hepatitis tipo b pero en esta ocasión escribiré sobre otra infección viral muy parecida: La hepatitis tipo a y si ayuda o contribuye el factor de transferencia en su tratamiento.
Qué es?
La hepatitis A es una enfermedad viral aguda que da inicio con una aparición brusca de fiebre, malestar, náuseas y trastornos abdominales, seguido de ictericia (coloración amarillenta de la piel).
La infección en niños muy pequeños normalmente es leve o sin síntomas, en niños mayores aparecerían síntomas mientras que en adultos puede ser grave
¿Qué la causa?
Se adquiere directamente a través de personas infectadas por vía fecal-oral, por contacto próximo o por el consumo de agua y alimentos contaminados.
El virus de la hepatitis A se encuentra sobre todo en las heces y la sangre de una persona infectada aproximadamente de 15 a 45 días antes de que se presenten los síntomas y durante la primera semana de la enfermedad.
Usted puede contraer la hepatitis A si:
- Come o bebe alimentos o agua que han sido contaminados por heces (materia fecal) que contienen el virus como frutas, verduras, mariscos, hielo y agua son fuentes comunes del virus de la hepatitis A.
- Entra en contacto con las heces o la sangre de una persona que en el momento tiene la enfermedad
- Una persona con hepatitis A no se lava las manos apropiadamente después de ir al baño y toca otros objetos o alimentos
- Participa en prácticas sexuales que implican contacto oral y anal
Cada año, se reportan aproximadamente 3,600 casos de hepatitis A. Debido a que no todas las personas tienen síntomas con la infección por hepatitis A, muchas más personas están infectadas de las que se reportan o diagnostican.
Los factores de riesgo son, entre otros:
- Viajes internacionales, especialmente a Asia, Sur o Centroamérica
- Consumo de drogas intravenosas
- Vivir en internados o centros de rehabilitación
- Trabajar en las industrias de atención médica, alimentos o manejo de aguas residuales
Otras infecciones comunes por el virus de la hepatitis son la hepatitis B y la hepatitis C, pero la hepatitis A es la menos grave y la más leve de estas enfermedades. Las otras infecciones de hepatitis pueden convertirse en enfermedades crónicas, pero no la hepatitis A.
¿Cómo podemos prevenir la Hepatitis A?
Con la administración de la vacuna a los viajeros que no han pasado la enfermedad, y adoptando todas las precauciones necesarias evitando el consumo de agua y alimentos potencialmente contaminados.
¿Dónde hay riesgo?
Aunque esta enfermedad se puede adquirir en cualquier lugar del mundo, corren riesgo elevado los viajeros no inmunes que van a países en desarrollo y se exponen a deficientes condiciones de higiene, saneamiento y control del agua de bebida
Síntomas
Los síntomas por lo general aparecen de 2 a 6 semanas después de estar expuesto al virus de la hepatitis A. Generalmente son leves, pero pueden durar hasta varios meses, especialmente en adultos.
Los síntomas abarcan:
Orina oscura
Fatiga
Inapetencia
Picazón
Fiebre baja
Náusea y vómitos
Heces de color arcilla o pálidas
Pile amarilla (ictericia)
Posibles complicaciones
Generalmente no hay complicaciones. Uno de cada mil casos se convierte en hepatitis fulminante, que puede ser mortal.
El factor de transferencia y la Hepatitis A
En esta ocasión hablaremos acerca de la enfermedad que afecta al hígado como la hepatitis y como se puede ayudar reducir los efectos secundarios de ésta con el uso del Factor de Transferencia.
El hígado ayuda a digerir los alimentos, eliminar toxinas y almacenar energía. Cuando se tiene hepatitis puede llegar a padecer cirrosis o hasta cáncer.
La hepatitis es una enfermedad en donde el hígado sufre inflamación debido a tres causas principales. De origen Infeccioso causado por virus o bacterias, de origen inmunitario (enfermedad autoinmune), y de origen toxico (por alcohol o fármacos).
La hepatitis causada por los virus hepatotropos (virus que únicamente causan esta enfermedad) se clasifica en tres rubros, hepatitis A, B y C, los cuales son los más importantes y los más estudiados.
Estos virus se pueden contagiar por medio del agua contaminada, transfusiones, heridas, jeringas contaminadas y por contacto vía sexual (hepatitis C).
La hepatitis Inmunitaria se cree se origina por predisposición genética como en la mayoría de las enfermedades autoinmunes, donde hay una activación descontrolada del sistema inmune de la persona causando daño al propio organismo.
La hepatitis medicamentosa se refiere a la inflamación del hígado que es provocada por la ingesta de fármacos en exceso como el paracetamol, ibuprofeno o naproxeno, entre otros.
Así también la hepatitis alcohólica es otro tipo de enfermedad en la cual el alcohol provoca un daño oxidativo directamente a las células del hígado, lo que en casos aun mas graves puede poner en riesgo la vida.
La inflamación del hígado puede provocar algunos efectos secundarios como dolor abdominal, dolor de cabeza, fatiga, pérdida del apetito, ictericia (color amarillento de piel y ojos), orina turbia, etc.
El tratamiento para la hepatitis dependerá de la causa que lo originó, por ejemplo en los casos de hepatitis virales se pueden utilizar antivirales (interferon y ribavirina) y en casos de intoxicación por paracetamol se utiliza el medicamento N-acetilcisteína.
El uso del Factor de Transferencia ha resultado ser un buen adyuvante al tratamiento médico ya que al reforzar el sistema inmune los efectos secundarios de la propia enfermedad disminuirán.
El Factor de Transferencia es un inmunomodulador, es decir, la respuesta acelerada que presenta el organismo cuando hablamos de hepatitis autoinmune será controlada, y disminuirá la intensidad del padecimiento mejorando la calidad de vida del paciente.
Así también el uso frecuente del Factor de Transferencia induce la producción de interferon (proteína producida por el sistema inmune como respuesta a virus y células cancerígenas).
En resumen, el uso del factor de transferencia puede beneficiar en este caso, ayudando a
combatir de una manera más eficiente los estragos de la enfermedad.